domingo, 3 de marzo de 2013

Capítulo 10. Nuevas pesadillas

Hoy no me voy a enrollar mucho. Daros las gracias a todos los que me habéis recomendado música porque la necesitaba urgentemente. Solo os digo que he conseguido escribir dos capítulos este fin de semana (aunque no son los más largos que he escrito) gracias a vuestra ayuda pero solo subiré uno. Como no creo que pueda escribir el fin de semana que viene subiré el otro que ya he escrito aunque no prometo nada. Cuando termine los exámenes me gustaría hacer algo con el blog, algún juego, concurso o lo que sea, ya que solo me limito a subir capítulos y a veces me gustaría hacer algo diferente. Si queréis recomendarme/ pedirme algo ya sabéis que soy todo oídos. También daros las gracias a los que comentáis porque cada comentario me saca una gran sonrisa. En fin, aquí os dejo el capítulo 10 y espero que os guste.


Rápidamente miro a Katniss y ella me mira a mí. ¿Qué se supone que tenemos que hacer ahora?

-¿Y bien? - pregunta Cassy.

Se hace el silencio. Esto no lo había hablado con Katniss.

-Creo que deberíamos dejarles tiempo para hablar, Cassy. - interviene Will. Cassy asiente y se despide con la mano. Después se marchan.

Katniss y yo permanecemos un momento en silencio. Mirando como los tributos del Distrito 6 se marchan.

-¿Qué se supone que tendríamos que hacer ahora? - le pregunto finalmente.

-Hablar con Haymitch. Él es nuestro mentor. Él tendrá una respuesta para esto.

El resto de la sesión vamos de un lado para otro. La mañana se hace eterna y yo acabo cansado de hacer fogatas. Ni siquiera he podido hacer trampas porque Haymitch insistió en que no demostráramos en qué éramos buenos.

A la hora de comer no subimos a nuestras habitaciones, sino que comemos todos los tributos juntos. El ambiente es tenso. Es extraño comer junto al chico que posiblemente en una semana sea tu asesino, o tu víctima. En el silencio de la comida solo se escuchan las risas de los profesionales, o al menos de tres de ellos. Me pregunto porqué Clove está tan callada y no participa en la conversación. Katniss come en frente mía. De vez en cuando veo como mira a la chica del Distrito 11.

-¿Cuántos años tienes? - me lanzo a preguntarle. Ella me mira. Sus ojos son muy oscuros.

-Doce – dice agachando la cabeza – miro a Katniss que tiene la boca entreabierta, le tiembla el labio. Doce, la edad de Prim.

Sé como se tiene que sentir Katniss en estos momentos. Prim tenía a alguien que se presentara voluntaria por ella, pero no esta chica. No la chica del Distrito 11.

Cuando terminamos de comer volvemos a la sala de entrenamiento. Esta vez realizamos pruebas físicas como escalada. Katniss escala genial, pero yo no soy tan ágil como ella. Me complace ver que soy de los chicos más ágiles. Huir y esconderme no puede resultarme un gran problema en la arena.


Tras los entrenamientos subimos en el ascensor hasta nuestra planta. Katniss y yo nos vamos a nuestras habitaciones y nos preparamos para la cena. En la mesa ya me esperan Haymitch y Effie cuando termino de asearme.

-¿Y bien? ¿Cómo ha ido el entrenamiento?- nos pregunta Haymitch.

-Ha sido interesante – dice Katniss mientras coge un trozo de pan – Tanto los profesionales como los tributos del Distrito 6 nos han pedido ser sus aliados.

Haymitch se atraganta a mi lado y comienza a toser. Yo le doy varios golpes en la espalda hasta que finalmente me pide que pare. Creo que le he dado demasiado fuerte.

-¿Se puede saber qué habéis hecho? - nos dice cuando consigue respirar normal. Tiene la cara roja y por como nos habla no sé si es de rabia o porque ha estado a punto de asfixiarse.

-¿Nosotros? - pregunta Katniss. - No hemos hecho nada.

-¿No os dije que no demostraseis lo buenos que sois?

-¡Pero si no hemos hecho na! - estallo – Hemos estado todo el rato encendiendo hogueras. Ha sido lo más aburrido que he hecho en mi vida.

Esto deja a nuestro mentor sin palabras.

-Entonces... ¿cómo es que se han fijado en vosotros?

-¿Nos lo preguntas a nosotros? -pregunta Katniss – Esperábamos que tú tuvieras la respuesta. Ya sabes, hablando con los demás mentores pensé que tal vez podrías haberles sacado algo. Lo que ha pasado es muy confuso. Gale, ¿se lo cuentas tú? - dice mientras se concentra en su estofado.

-Cuando hemos llegado estaban todos allí. La chica del Capitolio nos ha explicado las normas y después todos se han ido a alguna estación, excepto los profesionales, los tributos del seis y nosotros. -Haymitch me escucha atento. Creo que ha cumplido su palabra de no beber - Los profesionales se han acercado y se han presentado y nos han dicho que si queríamos entrenar con ellos. - no cuento el hecho de que Clove se hubiera mostrado tan distante – Como no se iban a pesar de que les hemos dicho que preferíamos entrenar solos los tributos del seis han llegado y los han ahuyentado. -dibujo unas comillas en el aire- Luego hemos hablado con ellos y nos han dicho que son hijos de ganadores.

-Cassandra y Will – me corta Haymitch. - Cómo olvidar a sus padres. Angi, madre de Will, y John, padre de Cassandra.

-Y el mentor de ambos – añade Katniss.

-Exacto. Ambos ganaron dos años consecutivos, algo que sorprendió bastante al Capitolio. Incluso se llegó a pensar que entrenaban a sus espaldas. Naturalmente, si se descubrió algo, nunca se dijo en público. Pero supongo que no encontraron nada ya que ambos siguen vivos.

-¿Y sus familias? - pregunto.

Haymitch me lanza una mirada asesina y comprendo que es mejor callarme. Ya hablaremos de todo esto.

-Como estaba diciendo Gale – continúa Katniss la historia.- Cuando hemos dejado a los del seis seguir su camino hemos ido a entrenar y al rato han vuelto y nos han preguntado que si nos gustaría entrenar con ellos. Le hemos dicho que teníamos que hablarlo.

Haymitch se queda un rato pensativo mientras golpea la mesa con los dedos.

-Creo que está claro por qué os quieren los del Distrito 6, ¿no creéis? - pregunta finalmente.

Yo me encojo de hombros y Katniss niega con la cabeza.

-Pues deberíais de tener alguna idea si queréis ganar los juegos. Las alianzas no se hacen decidiendo si alguien es agradable o no. Se hacen para sobrevivir. - Haymitch alterna su mirada de Katniss a mí. Esto comienza a ser un sermón nada tranquilizador - ¿Qué creéis que han visto los del seis que pueda interesarles de vosotros?

Se produce un silencio. Por un momento me siento como si estuviera en el colegio y nuestro profesor estuviera haciéndonos un examen oral.

-Creo que es porque nos han visto muy unidos. - dice Katniss – Ellos también lo están y tal vez crean que somos más débiles porque creen que queremos que gane el otro.

-¿Te refieres a que creen que tú darías tu vida por él y viceversa? - le pregunta Haymitch.

-Sí. Tal vez crean que nos entretendremos en salvarnos el uno al otro y discutaremos. Una de esas discusiones sería el momento perfecto para quitarse a dos tributos de en medio. - sus últimas palabras hacen que me recorra un escalofrío por la espalda.

-Podría ser una posibilidad. - dice Haymitch. - ¿Tú que has pensado, Gale?

-Yo creo que se han interesado por nosotros porque también lo han hecho los profesionales. Creerán que al querernos los profesionales somos valiosos y podemos hacer que sobrevivan más tiempo.

-También es otra posibilidad -añade Haymitch – Pero tenéis que tener en cuenta que sus padres son ganadores. Si yo tuviera hijos, el primer consejo que recibirían de mi parte sería el siguiente – Haymitch carraspea y se pone muy recto – Nunca, aunque estéis desesperados, os aliéis con lo profesionales. No tendréis ninguna posibilidad. ¿Para qué queréis durar más si tarde o temprano moriréis? Ellos han visto algo en vosotros que les ha llamado la atención. Querrán aprovecharse de vosotros y moriréis de la peor forma que podáis imaginaros. - Se queda un momento en silencio y después continúa – Si ese ha sido el consejo que han recibido de sus padres, al darse cuenta de que no queríais aliaros con los profesionales les habrá dado una señal de que tenéis la cabeza bien fría y no estáis tan desesperados como para una alianza de ese tipo. ¿Lo habéis entendido?

-Entendido – respondemos Katniss y yo al mismo tiempo.

-Pero Haymitch, ¿qué crees que han visto los profesionales en nosotros? - pregunta Katniss.

-Si os digo la verdad, no lo sé aun. Tal vez verte a ti presentándote por tu hermana les haya demostrado que eres valiente y en cuanto a ti, Gale -dice mirándome fijamente – eres enorme y pareces muy fuerte. Yo también apostaría por vosotros.

Me doy cuenta de que en la teoría de Haymitch hay un problema, un gran problema.

-¿Cómo van a saber que Katniss se presentó voluntaria por su hermana? ¿Ellos han visto la Cosecha y nosotros no?

En seguida me arrepiento de haber dicho eso. El Capitolio cree que ni yo ni Katniss sabemos que en años anteriores los tributos veían las Cosechas de los demás distritos. Cierro rápidamente y con fuerza la boca, pero ya es tarde. Ya está todo dicho. Haymitch se queda mirándome fijamente y yo me empiezo a poner nervioso. Cuando Haymitch deja de mirarme vuelve a concentrarse en su plato de comida y se hace un silencio que dura hasta el final de la comida .

Por la tarde analizo la información que he recibido hoy. Los tributos de años anteriores veían la Cosecha, ¿por qué este año no? Además parece ser que solo nosotros, el Distrito 12, no las hemos visto, porque los profesionales posiblemente estén siguiendo una estrategia en la que nuestro comportamiento en la Cosecha es más que importante. Necesito hablar con Katniss, pero cada vez es más imposible. Siento como vigilan hasta el último de nuestros movimientos.

Cuando llega la noche aparece la chica avox en mi habitación para preparar mi cama y recoger la ropa que he llevado hoy. Me mira con ojos apenados antes de salir por la puerta. Estoy horas dando vueltas en la cama, intentando dormir y cuando lo consigo, me arrepiento de haberlo hecho.

Mi sueño vuelve a desarrollarse en el bosque, pero esta vez es de noche. Oigo los aullidos de un lobo y me subo a un árbol para protegerme. Cuando consigo llegar a una rama lo suficientemente alta me siento en ella y miro el cielo. No hay estrellas en el cielo. No hay nubes, ya que puedo ver perfectamente la luna llena, pero las estrellas han desaparecido. Me giro para mirar los árboles de mi alrededor y me encuentro con una cara bastante familiar. Rory, mi hermano.

-¿Rory?

Él no se mueve. Está completamente inmóvil. No puedo llegar hasta él saltando hasta la rama de su árbol, así que bajo del mío y subo al el suyo, pero no puedo llegar hasta él. Cada vez que subo a una rama aparece otra. Yo sigo subiendo, pero mi hermano se aleja cada vez más.

-¡RORY! - mi grito desesperado rasga el silencio de la noche.

Sigo intentando escalar, cada vez está más cerca ahora. Cuando llego a su rama casi no puedo respirar. Estoy asfixiado. Me acerco poco a poco a él. Está amordazado y atado a la rama.

-Rory, ¿quién te ha hecho esto?

Mi hermano se retuerce, por lo que par mí es más difícil desatarlo. Esto, sumado a la total oscuridad de la noche hace que quitar un par de cuerdas sea una misión casi imposible. Finalmente, cuando la última cuerda que sostiene a mi hermano cae del árbol me acerco más a él para quitarle el pañuelo que tapa su boca. Después veo lo que jamás hubiera imaginado. Los labios de mi hermano están curvados hacia dentro. Miro sus ropas y descubro que viste igual que la chica avox.

-¿Quién te ha hecho esto? - le pregunto, esperando que de su boca salga algún sonido. Pero el solo se limita a señalar detrás de mí.

Me giro poco a poco y veo a Clove. Se abalanza sobre mí y caemos del árbol. Yo caigo sobre ella y sujeto sus muñecas para que no pueda atacarme, pero ella hace un movimiento extraño de tal forma que nuestras posiciones cambian. Que boca arriba y ella sujeta mis manos con la rodilla. Saca de su chaqueta un cuchillo que desprende un brillo al entrar en contacto con la luz de la luna. Levanta el cuchillo con las dos manos y yo cierro los ojos, preparado para el golpe final. Siento un dolor agudo y abro los ojos. Veo su cara de triunfo mientras retuerce el cuchillo contra mi boca.

Me despierto tosiendo. ¿En todos mis sueños soy yo el que muere? Entonces siento un sabor extraño en mi boca. Me levanto y voy al cuarto de baño. Cuando me miro al espejo veo mis labios ensangrentados, la sangre gotea por mi barbilla. Me limpio a cara y la seco. Tengo un profundo corte en el labio.


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